Menores en riesgo y conflicto social

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LA ADOLESCENCIA

El término adolescencia tiene un origen latino y deriva de la voz «adolescere» que significa crecer.

La adolescencia es la etapa de la vida que se inicia a los 12-13 años o eso es lo que indican la mayoría de los autores. Aunque se producen muchas diferencias en la edad de comienzo en las distintas áreas geográficas.

PAUL SWARTZ: «La palabra adolescente tiene una connotación tanto biológica como psicológica, en el primer sentido la adolescencia designa el período de crecimiento corporal que se extiende desde la pubertad hasta la adquisición de la madurez fisiológica. El desarrollo psicológico se refiere a la evolución de la conducta desde la pubertad hasta la edad adulta».

Se trata de una etapa de transición entre la niñez y la etapa adulta. El final de la etapa de crecimiento y el comienzo de la capacidad de reproducción y junto a ello la inserción en el grupo de adultos en el mundo. Además es una época de grandes cambios físicos, psicológicos y sociales. No es un periodo homogéneo y no implica un cambio brusco.

La adolescencia es época de cambio:

- Cambios biológicos: Se produce un conjunto de cambios fisiológicos y morfológicos en desarrollo, conforme las gónadas (glándulas productoras de testículos u ovarios que se desarrollan en la séptima u octava semana después del último ciclo menstrual de la madre y que empiezan a diferenciarse las células de las capas más externas que sería las células de la corteza, convirtiéndose en ovarios, o en células de la médula, las más internas, transformándose en ovarios) cambian del estado infantil al estado adulto. A nivel neurológico se produce una hipersecreción de hormonas por la hipófisis, que seria la responsable del crecimiento y maduración de los órganos genitales y la aparición de los caracteres sexuales secundarios. Poco a poco se van produciendo cambios en la imagen corporal como el crecimiento de la estatura, aumento del volumen corporal, cambios en la voz, aparición del pelo corporal, la primera menstruación en las mujeres...

CONFLICTOS:

- La adquisición de la propia identidad: La adquisición es una de las adquisiciones más importantes en la adolescencia pero que le traerá más de un conflicto emocional. Empieza a buscar su identidad y considerarse como separado del resto. Para formar la identidad, el ego (el yo) organiza las habilidades, necesidades y deseos de una persona y ayuda a adaptarnos a las exigencias de la sociedad. Durante la adolescencia la búsqueda de quien soy se vuelve particularmente insistente a medida que el sentido de identidad del joven comienza donde termina el proceso de identificación. Esta identificación comienza con el moldeamiento por parte de los otros, pero la información de la identidad implica ser uno mimo. Esta búsqueda se realiza con su grupo de iguales con los que se autoafirma su valía apareciendo distintivos que los separan del resto como marcas de ropa, imitación de ídolos, tipo de música...

- El que tiene más tendencia a la empatía desarrollará más fácilmente contacto con otras personas aunque dependerá de la madurez emocional.

- El adolescente es considerado como peligroso y en peligro con lo que tiene a protegerse.

- Las hormonas están relacionadas con las emociones, en especial con la agresividad en los chicos y la agresividad y la depresión en las chicas. Algunas investigaciones atribuyen la creciente emocionalidad y el cambio en el estado de animo a las hormonas pero no debemos olvidarnos que la influencia social puede predominar.

 

- Uno de los recursos más importantes con que se puede dotar al adolescente es el sentimiento de su propia valía, precisamente en estos tiempos de cambios rápidos y de desorganización familiar.

- La identidad sexual: Su imagen corporal tendrá gran importancia en esta etapa. Se centra en algunos problemas como la apariencia física, el nuevo cuerpo, la imagen.. La satisfacción con la imagen corporal será determinante para que potenciarlo y trabajarlo.

 

Los dos niveles de inadaptación social:

Sólo es posible conocer las motivaciones individuales que convierten una determinada conducta en permanente y elaborar estrategias de intervención preventivas y recuperadoras, encaminadas a evitar que el problema se plantee y a recuperar al individuo, cuando ya se ha establecido, conociendo la realidad del inadaptado, el contexto físico, familiar, escolar, laboral, etc que configura su conducta social. Según AYERBE ECHEBERRÍA (1996a, p. 24) y VALVERDE MOLINA (1980, p. 343; 1993, pp. 135-138) existen dos fases o niveles en la inadaptación: Inadaptación objetiva y subjetiva.

- Inadaptación objetiva:
Esta basada en la dinámica social. El individuo que nace y se socializa en un entorno social, económico, cultural y educativo desfavorecido, que no le permite desarrollar sus capacidades individuales, intelectuales y relacionales, y que no logra las metas propuestas por la sociedad y los medios considerados legítimos para acceder a ellas, puede llegar a desarrollar un tipo de comportamiento definido como «desviado» o «desadaptado».

Por ello, en la práctica, a veces, la desviación comportamental, la conducta desadaptada, es el camino más fácil para los individuos que viven en entornos carenciales. En la primera fase del proceso de inadaptación social, el individuo se encuentra inadaptado como en una situación de normalidad y el comportamiento «desviado» que llegará a desarrollar (no necesaria, pero sí frecuentemente) no tiene por qué suponer ningún tipo de estructura peculiar de personalidad ni ningún tipo de alteración en su ajuste personal. A este primer nivel de inadaptación social se le denomina: Inadaptación objetiva y se caracteriza por un comportamiento desadaptado de tipo utilitario, tendente a alcanzar unas metas adaptativas por los únicos medios de que dispone el individuo y que el sistema social considera ilegales. Se trata de una inadaptación a los medios, pero no a las metas y tiene su origen en la situación anómica en las que de modo permanente vive el individuo, por su pertenencia a un grupo socioeconómico y culturalmente carencial. Más tarde, cuando las instituciones, empezando por las encargadas de la protección del menor, no sólo no atienden las demandas vitales de este sino que, con su deficiente actuación, agudizan el conflicto, personalizándolo e institucionalizándolo, podrá llegar a producirse profundas alteraciones en el comportamiento y la personalidad del inadaptado, pero, como una consecuencia del proceso y no del origen.

Ante un medio carencial puede utilizar diferentes tipos de adaptación:

- Conformismo pasivo: Se trataría de una adaptación no constructiva de las relaciones entre persona y sociedad, chocando de esta manera con los valores individuales. Es una forma no conflictiva acabando con el sentido critico de las personas.
- Retirada: Refugio en conductas y estilos de vida evitando el enfrentamiento y la participación en la sociedad.
- Conducta antisocial: Expresa conductas y actitudes de violencia, enfrentamiento, ruptura de normas...

-    Inadaptación subjetiva:
Sería un segundo momento del proceso mencionado. Ante el comportamiento objetivamente inadaptado que manifestara el muchacho, intervendrán las instituciones de control social, y lo harán de una forma anormalizadora, profundizando en el conflicto, con una actuación que dará respuesta a las expectativas institucionales, pero que no responderá a las demandas reales de la persona. Todas estas agresiones irán incidiendo sobre el individuo que va a ver progresivamente institucionalizado y personalizará el conflicto. En este enfrentamiento sale perdiendo el individuo. En un primer momento el muchacho inadaptado llegará a sentirse invulnerable pero, poco a poco, esa invulnerabilidad se volverá en contra, ya que la respuesta social se irá endureciendo. Para defenderse el individuo irá deteriorando «adaptativamente» su conducta primera y más tarde, su personalidad.

 

 

NOCIÓN DE INADAPTACIÓN

Es preciso previamente reflexionar sobre las definiciones expuestas hasta el momento, en cuanto a que nos dan una noción de inadaptación errónea o mal definida. Una sobrevaloración de los condicionamientos biológicos o personales minusvalora a la persona. Toda desviación ha de ser diagnosticada y tratada teniendo en cuenta tanto a la persona como al entorno social. Es necesario hacer hincapié sobre los problemas sociales que condicionan los problemas familiares y personales que motivan las conductas agresivas, etc. Los conceptos de adaptación e inadaptación no implican un nexo que una al sujeto con su medio, tampoco con un handicap, perturbación o desequilibrio (Lang, 1974 y Perron, 1973).

Podemos decir, a la luz de las anteriores definiciones, que la inadaptación supone apartarse de las normas del grupo y de las estructuras de la sociedad en la cual se vive por distintas razones.

Pero, ¿Por qué los individuos se apartan de las normas del grupo?.

GONZÁLEZ (1996, p. 21) analiza las causas de la desadaptación y del enfrentamiento del individuo con la sociedad y expone la perspectiva de varios autores a lo largo de la historia. Señala que a la hora de comprender el desarrollo de conductas disociales, desviadas o conflictivas, casi todos los autores señalan o hacen referencia a la no aceptación, «entendiendo que cuando el individuo se siente rechazado experimenta un estado de angustia como reacción a tales situaciones y se siente desamparado».

MARTÍNEZ ROIG y PAUL OCHOTORENA nos ofrecen una posible respuesta, con respecto a los menores:

«La inadaptación social del menor se produce cuando determinados valores que se desean (éxito, posición social, nivel de consumo, etc, y hasta bienes elementales para la supervivencia) no se pueden alcanzar de un modo legítimo con los medios y recursos de que dispone el menor» (1993, p. 27).

Las consecuencias de estas situaciones según MARTÍNEZ SÁNCHEZ (1991, p. 121) son la circularidad, y como consecuencia la incontrolabilidad del medio y el «desamparo aprendido». Todo ello produce una serie de déficits tanto en el ámbito cognitivo como en el actitudinal y motivacional (autoconcepto, autoestima y autorrespeto). A su vez, señala como características básicas de los niños inadaptados la inmadurez y la inseguridad.

Estas consecuencias también suelen comprobarse fácilmente en la escuela, ya que estos alumnos aunque pueden poseer una inteligencia normal están afectados por un desajuste personal que en muchos casos provoca conductas agresivas, incapacidad para estrechar lazos afectivos, inseguridad, conflictos familiares y choques con el entorno, fracaso escolar, etc.

 

EL BARRIO

Los barrios desfavorecidos parecen ser un fenómeno duradero y permanente donde se acumulan distintos problemas: Baja cualificación profesional, elevada tasa de paro, desintegración social, infravivienda, degradación del espacio público y del medio ambiente en general...

El barrio es una estructura urbanística, viviendas y calles, que posee un entramado social. Es un espacio de pertenencia del individuo en el que se puede sentir parte de un colectivo social. Cuando este sistema no esta organizado y existen conglomerados de gente sin relaciones sociales se convierte en una progresiva degradación en la convivencia, precariedad de servicios, etc. En muchas ciudades existe un desarraigo al carecer de sentimientos de pertenencia. La falta de identidad cultural se da sobre todo en áreas suburbanas de las ciudades donde surge la inadaptación. Los barrios marginales son un reflejo de una sociedad que priva a algunos surgiendo entonces los conflictos. Cuando existe una situación conflictiva entre el individuo y el medio aparece la inadaptación social. Según las condiciones del entorno y las estimulaciones que reciba serán favorables o no para que exista una buena o mala relación con el medio.

La problemática urbana tiene unas características de deficiencia en infraestructuras urbanísticas y calidad deficiente de la vivienda. En los barrios desfavorecidos interactúan procesos multidimensionales que combinan factores sociales, económicos y espaciales, dificultando el desarrollo de la población residente.

 

LOS GRUPOS DE IGUALES

Lo primero que hay que destacar es que el individuo desde su nacimiento pertenece a un grupo. Primero será el grupo familiar, luego el escolar y prosigue en el grupo de pares o iguales. La entrada en este último es importante ya que es un medio facilitador para la interiorización de los valores culturales y de los modelos sociales. Sirven para madurar socialmente a sus componentes y para completar la adaptación e integración social empezada en los grupos primarios, es decir familia y escuela.

El grupo de amigos o iguales tienen una influencia importante y creciente a lo largo del desarrollo. Este es un espacio de apoyo, diversión y conflicto a lo largo de toda la infancia y la adolescencia. En ocasiones el grupo de iguales o de amigos constituye el primer lugar en el que se cuestionan las formas de socialización familiar. Es un lugar de aprendizaje fundamental. En él no sólo se aprenden juegos, se ejercita el compañerismo, la solidaridad y la cooperación, sino que se aprende también a enfrentar conflictos y se posibilitan las primeras relaciones de amistad basadas en el respeto mutuo. Ante todas estas turbulencias, el grupo aparece como un espacio de identificaciones recíprocas donde las ansiedades hacia la nueva sexualidad adulta, las incertidumbres de la identidad y las ambivalencias que todo esto produce pueden ser entendidas y compartidas. De esta manera el grupo adolescente se siente generador de una identidad que no puede ser producida en ningún otro lado.

 

PROCESOS DE «PERSONALIZACIÓN» E «INSTITUCIONALIZACIÓN» DEL CONFLICTO

Siguiendo a VALVERDE MOLINA (1993, pp. 130-132) podemos asegurar que en un principio, el conflicto no se plantea en el contexto individual sino grupal, y se basa exclusivamente en la dinámica social. El individuo que nace y se socializa en un entorno social desfavorecido puede llegar a desarrollar un comportamiento inadaptado con respecto de las normas y leyes. De ahí que se haya mantenido la opinión de que la situación de inadaptación es previa al propio individuo, el cual se verá envuelto en ella como una situación de normalidad. Por tanto, el comportamiento desadaptado, en su primera etapa, no tiene por qué suponer ningún tipo de alteración en la personalidad. Es decir, se trata de una conducta normal y adaptada en un contexto anormal e inadaptado en relación con las propias demandas sociales.

Pero esa conducta desadaptada provoca, inevitablemente, la intervención de las instituciones de control social, tendentes a conseguir un control externo del comportamiento cuando el proceso de socialización no garantiza el control interno; esa intervención sólo se centra en el individuo concreto, no en su entorno. Así se va produciendo una progresiva personalización del conflicto, de manera que el individuo al sentir sobre sí mismo la presión marginadora de las instituciones de control social va considerándose a sí mismo como un inadaptado y tenderá a alejarse progresivamente de las normas convencionales de conducta, desarrollando unas pautas comportamentales acordes con la dinámica conflictiva en que se ve envuelto. Además, la veda relacional del joven se ve dificultada por un entorno social que no responde a sus necesidades y no le permite desarrollar sus capacidades. Todo ello hace que se desarrolle en él una percepción negativa de la sociedad y de sí mismo que le llevará a un profundo sentimiento de frustración y desvalorización personal.

La formalización del inadaptado como delincuente, dando respuestas jurídicas a problemas que no son jurídicos sino económicos, sociales, escolares, etc. y el progresivo endurecimiento y anormalización de las medidas adoptadas, provocan un distanciamiento y enfrentamiento profundos entre el individuo y el contexto social, llevando una cadena de agresiones mutuas que terminarán por alterar la conducta y la personalidad del individuo.


 

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Curso a distancia toda España: INTERVENCION CON ADOLESCENTES EN RIESGO Y CONFLICTO SOCIAL
Duración: 100 horas.
Diploma acreditativo.

 

CONTENIDOS:

Módulo 1: DESCRIPCIÓN DE LA PROBLEMÁTICA

Unidad 1. Adolescentes

1. Acotaciones previas.

2. Contrastes y cambios.

2.1. ¿Calidad de vida?

2.2. Madurez evolutiva.

2.3. Moda, ocio y consumo.

2.4. Afectividad - sexualidad.

2.5. Relaciones familiares.

 

Unidad 2. La aparición de conductas de riesgo.

1. Configuración de la identidad del adolescente en riesgo.

1.1.  La familia y la escuela.

1.2.  La “vidilla” de la calle.

2. ¿Dónde surgen las conductas de riesgo?

2.1. “La fiesta”.

2.2. El “fumeteo”.

2.3. Primeros delitos.

2.4. Peleas y agresividad en las relaciones.

Caso 1. “El patas”.

 

Unidad 3. El perfil del adolescente “difícil”

1. ¿Cómo se comportan?

2. ¿De dónde vienen?

3. ¿Siempre los mismos?

3.1. “Atrapados por su pasado”.

Caso 2. “El perrete”.

3.2. “Paralizados por el bienestar”.

Caso 3. Ivan.

 

Unidad 4. El contexto de la actuación profesional.

1. Tipología de los recursos.

2. Características de los menores.

3. Figuras profesionales.

4. Diferentes ámbitos de intervención.

5. El problema de la “seguridad”.

Caso 4. Jony.

 

Módulo 2: METODOLOGÍA BÁSICA

Unidad 5. Referentes metodológicos.

1. Punto de partida: las bases ideológicas.

2. Algunos antecedentes de la intervención socioeducativa.

2.1. El sistema preventivo de Don Bosco.

2.2. La pedagogía “amigoniana”.

 

Unidad 6. El diseño de la acción.

 1. El diagnóstico.

1.1. Descripción de la problemática a la que atender.

1.2. La situación de riesgo.

2. ¿Cómo entendemos la intervención?

3. Ejes de la actuación profesional.

 

Unidad 7. El trabajo de calle

 1. Apagando fuegos.

2. ¿Educación de calle?

3. Componentes metodológicos: fases y desarrollo.

4. Algunas técnicas.

Caso 5. “Tommy”.

 

Unidad 8. La animación de grupos.

 1. La dimensión grupal de la intervención.

2. Etapas en la dinámica de un grupo.

Caso 6. “Tornado”.

 

Módulo 3: INTERVENCIÓN SOCIOEDUCATIVA

Unidad 9. La relación educativa.

1. Requisitos previos para la relación.

2. Construcción de la relación educativa.

2.1. El tiempo.

2.2. El espacio.

2.3. La etapa inicial.

2.4. Actitudes del profesional que pueden limitar.

2.5. El posicionamiento del profesional.

2.5.1. La contención.

2.5.2. Elementos que facilitan la relación.

2.6. La respuesta del adolescente.

3. Dilemas éticos en la relación educativa.

4. Configuración de una práctica profesional.

5. Otros modos de relación.

Caso 7. Vero.

 

Unidad 10. El proceso de la intervención.

1. Claves para su desarrollo.

2. Descripción del proceso de la intervención.

2.1. Primeros episodios.

2.2. Fase oculta.

2.3. La cresta de la ola.

2.4. Reconstrucción.

Caso 8. Jesi.

 

Unidad 11. Riesgo, vicios y límites de la práctica profesional.

1. La “previa” de la implicación.

2. Riesgos de una práctica intensa.

2.1. El “agujero”

2.2. La desesperación.

2.3. La rabia.

3. Vicios de la acción profesional.

4. Límites para la intervención.

4.1. El “muro”.

4.2. Los cambios.

4.3. Escaso margen para desarrollar la capacidad de innovación y de investigación.

Caso 9. Samir Mohamed.

Cuestionario de Reflexión.

 

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INTERVENCIÓN EN EL CONTEXTO EDUCATIVO:

La protección, el bienestar y la defensa de los derechos del niño son aspectos que los educadores de los centros escolares deben incorporar en los currículos del centro y en las actividades escolares cotidianas. Tanto el profesorado como maestros, tutores y demás profesionales tienen la responsabilidades en la educación. Deben coordinarse para conseguir cumplir estos derechos. Con esto tienen la obligación de poner en conocimiento de las autoridades competentes o denunciar los casos de sospechas:

* Malos tratos en la familia: Cuando existen sospechas de que se están produciendo malos tratos en el seno de la familia deben ponerlo en conocimiento del equipo psicopedagógico del centro, del director o del tutor del niño. Si existe la garantía de que no es grave o se han producido de forma puntual puede solucionar se dentro del centro escolar analizando y modificando las circunstancias que provocaron ese acontecimiento. Si por el contrario son reiterados y graves se necesitan otras vías como la judicial, administrativa (dirigirse a los servicios sociales de base) o vía comunitaria(asociaciones especializadas en malos tratos).

* Malos tratos por parte de algún educador del centro: Si las sospechas de malos tratos o negligencia tanto físicos como psicológicos apunta a un compañero del centro también habrá que comunicarlo. Habrá que acudir al equipo psicopedagógico del centro que hará las gestiones oportunas.

INTERVENCIÓN EN INSTITUCIONES CON MENORES A SU CARGO:

En situaciones donde existe riesgo para la salud del menor se suele actuar de «oficio», es decir, sin la necesidad de que medie ninguna institución jurídica, sino a través de los Servicios Sociales de Atención Primaria, donde se formula la denuncia a las autoridades pertinentes.

Según la ley 3/97 toda persona que tenga conocimiento de una situación de riesgo para un menor debe comunicarlo a las autoridades o a los servicios sociales de su comunidad que tomará las medidas oportunas.

Los Servicios Sociales deben actuar siempre en interés del menor, por encima de que se deba potenciar su permanencia dentro de la familia. Entre las medidas que se pueden dictar para proteger al menos están las siguientes (VV.AA.: El maltrato y la protección a la infancia en España. Ed. Ministerio de Asuntos Sociales. Madrid. 1996):

- Desamparo: Es la situación que se produce por el incumplimiento o el imposible o inadecuado ejercicio de los deberes de protección establecidos por ley para la guarda de menores, cuando éstos quedan privados de asistencia material o moral. Cuando se detecta una situación de desamparo el juez dicta medidas que implican la privación de las funciones paternas y la asunción de la tutela por parte del Estado.
- Tutela «ex lege»: Es la responsabilidad que incumbe al Estado cuando aprecia que un menor se encuentra en situación de desamparo. Esta medida se toma con carácter provisional e implica la guarda del menor, la administración de sus bienes y su representación.
- Guarda: Supone para quien la ejerce la obligación de velar por el menor, tenerlo en su compañía, alimentarlo, educarlo y procurarle una formación integral. El Estado la asume cuando los padres lo solicitan justificando no poder atenderle, o cuando se aprecia una situación de desamparo.
- Acogimiento familiar: Es una medida que otorga la guarda del menor a una persona o núcleo familiar distinto al de origen, con el fin de integrarlo en una vida familiar que sustituya o complemente a la suya natural de forma temporal. Todo esto con independencia de que los padres o tutores estén o no privados de la patria potestad. El acogimiento puede ser de tres tipos:

- De urgencia: Cuando así lo requieren las circunstancias.
- Temporal: El niño volverá a su familia cuando se extingan las causas que dieron lugar al acogimiento. Nunca puede ser preadoptivo.
- Preadoptivo: Es el paso previo a la adopción del menor.
- Adopción: Es una medida jurídica con la cual se produce la integración total de un menor en una familia que no es la suya de origen. Se da lugar de esta forma a la creación de un vínculo de filiación entre adoptante y adoptado, teniendo el menor los mismos derechos que los hijos naturales.

- Seguimiento: Nos permite valorar si se están cumpliendo los objetivos que se han propuesto, si hay que cambiarlos o adaptarlos a nuevas necesidades, coordinar la actuación de los distintos profesionales...

Cuando finaliza el programa el seguimiento suele hacerse a los 6 meses para saber si se mantienen las mismas condiciones en las se finalizó el programa, verificar si se han vuelto a producir malos tratos, comprobar si existen o no nuevos factores de riesgo...

PREVENCIÓN:

Los programas de prevención para ser efectivos han de tener como población diana no sólo a los menores, sino también a los padres, maestro, a todos los profesionales que tienen contacto con los niños y adolescentes, en el ámbito de la salud, de la educación, de los servicios sociales, laborales, y a toda la población en general. Los programas no han de alarmar, pero tampoco minimizar los riesgos.

La prevención ha de actuar sobre la información, las actitudes y las conductas para detectar situaciones de riesgo, modificar falsas creencias, facilitar la revelación, conocer cómo se ha de actuar y dónde se hallan los profesionales que atienden dichas situaciones. La prevención es un factor importante en los malos tratos y puede realizarse en distintos niveles:

- Prevención primaria: Pretende eliminar o disminuir el numero de casos de malos tratos que puedan existir ya que va dirigida a toda la población en general. Se debe concienciar a la sociedad en general de que no es legítimo recurrir a la violencia para educar a los niños. Hay que potenciar el conocimiento de las necesidades de la infancia, así como de los riesgos que ésta puede correr. Además hay que despertar la sensibilidad de la población hacia cuestiones tan importantes como el abuso de menores.

- Prevención secundaria: Esfuerzos dirigidos a la población de alto riesgo o aquellas familias donde ya ha empezado algún tipo de maltrato. Habría que detectar situaciones de alto riesgo como antecedentes paternos o maternos de malos tratos, desestructuración de la vida marital, detección por parte de los maestros de indicadores...

- Prevención terciaria: Sería la intervención después de identificar y valorar los casos de malos tratos. Se planifican actuaciones dirigidas a restituir el deterioro debido a la situación, reeducar a los maltratadores, con programas que tiendan a reducir la tensión en la transición a la paternidad. Es necesario capacitar a los padres para afrontar el cuidado y la educación de los hijos. Esto se consigue por un lado descubriendo sus habilidades y por otro proporcionándoles destrezas para desenvolverse cuando se produzcan conflictos dentro de la familia, trabajar con el niño víctima de malos tratos, evitar que vuelva a ser víctima...

Antes de desarrollar un programa de prevención es preciso conocer las características de los destinatarios y de su entorno, para establecer los procedimientos más adecuados (técnicas, actividades, informaciones, estrategias...). Ello comportará siempre evaluar el diseño, el establecimiento del proceso y los resultados.

La prevención se impulsa a veces a través de intervenciones inespecíficas dirigidas a mejorar la autoestima o a incrementar la capacidad asertiva, y en otras ocasiones se realiza a través de procedimientos directamente relacionados con los malos tratos (rol playing, apoyados por audiovisuales o material impreso...). Generalmente lo apropiado es incluir ambos procedimientos.

Es recomendable integrar los programas educativos de prevención dentro de las actividades de educación sexual y afectiva, para propiciar un planteamiento global de la sexualidad en un contexto de educación para la salud y promoción del bienestar y desarrollo personal.

Se dará prioridad a las actividades que fomenten la actividad de los receptores por encima de aquellas que les adjudiquen un mero papel pasivo.

Es conveniente que los programas preventivos realizados en la escuela se desarrollen a través de diferentes momentos de escolaridad y que se reprendan en cada ocasión que el entorno social lo haga necesario. Por ejemplo, con motivo de la difusión a través de los medios de comunicación de la existencia de casos de malos tratos en un entorno próximo, de detección en la propia escuela...
 

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PROBLEMAS DE CONDUCTA


Los problemas de conducta requieren de un diagnóstico muy cuidadoso ya que se pueden deber a una o varias causas entremezcladas. Conocer el origen y trabajar con todos los posibles factores influyentes es fundamental. Así por ejemplo si existen causas en la dinámica familiar que estén dando origen a la conducta agresiva requieren una participación de la familia en el tratamiento  del niño.

En otras ocasiones puede deberse a dificultades de aprendizaje que estén enmascarados por problemas de conducta, de ahí que la valoración inicial y el diseño de una estrategia de tratamiento adecuada se vuelve fundamental ya que se corre el riesgo que el problema se perpetúe con la etiquetas que se les ponen a los niños con este tipo de problemáticas.

En 1923 ya Schneider, clasificó las «personalidades psicopáticas» (hoy trastornos de la personalidad) donde destacaba el trastorno antisocial:

- Los sujetos presentan un patrón de conducta irresponsable y antisocial, comienza en la infancia o adolescencia y puede continuar en la edad adulta.
- En la infancia los signos típicos son: Mentiras, robos, ociosidad, vandalismo, peleas, huidas del hogar y crueldad física.
- De adulto se acentúan estos problemas, conduciéndola al fracaso frente a las obligaciones económicas e incapacidad para mantener su actividad laboral.
- Estos individuos no consiguen incorporar las normas sociales, más bien realizan actos antisociales, como destrucción de la propiedad, agresividad, robos y conductas ilegales, lo que les conduce a la detención.
- Son irritables, agresivos y se encuentran continuamente en peleas físicas incluyendo al cónyuge o a sus hijos. En este trastorno es típica la promiscuidad sexual (no mantiene una relación monogámica durante más de un año). Carecen de remordimientos sobre los efectos de su conducta sobre los demás, incluso llegan a justificarla.

EL DSM-IV:

El DSM-IV (Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales editado por la American Psychiatric Association) también clasifica los trastornos que se pueden producir en el inicio de la infancia, niñez o la adolescencia o que se caracterizan por comportamientos antisociales:

TRASTORNOS DE INICIO EN LA INFANCIA, LA NIÑEZ O LA ADOLESCENCIA:

* Trastorno por déficit de atención y comportamiento perturbador:
- Trastorno disociativo:
La característica esencial es un patrón de comportamiento persistente y repetitivo en el que se violan los derechos de los otros o normas sociales adecuadas a la edad de la persona.

Suele asociarse a un inicio temprano de la actividad sexual, beber, fumar o consumir sustancias ilegales e incurrir en actos delictivos o peligrosos. Estos comportamientos pueden dar lugar a expulsiones del colegio, problemas en la adaptación laboral, conflictos legales...
   
Los siguientes factores predisponen (la persona es vulnerable ante determinadas circunstancias) al desarrollo de este trastorno: Rechazo o abandono de los padres, temperamento infantil difícil, prácticas educativas incoherentes con disciplina dura, abusos físicos o sexuales, cambios frecuentes de educadores, familia numerosa, asociación a un grupo de compañeros delincuentes, psicopatología familiar...

Se plantea que no se diagnostique este trastorno a personas que provengan de ambientes donde los patrones de comportamiento indeseable a veces les sirve como protección. Estos comportamientos deben producirse como disfunción del individuo y no como reacción ante el contexto social.

Es más frecuente en varones y se diferencia también en cuanto al tipo de comportamientos mientras que el varón incurre más en robos, peleas, vandalismo y problemas escolares, las mujeres en mentiras, fugas, absentismo escolar... Tienden a practicar comportamientos que no impliquen confrontación.

Para diagnosticar este trastorno debe presentarse como mínimo 3 de los siguientes comportamientos durante al menos 12 meses o por lo menos que se dé uno de estos comportamientos durante los últimos 6 meses: Estos comportamientos se dividen en 4 grupos:

- Comportamiento agresivo que causa daño físico o amenaza a personas o animales: Fanfarroneo, amenaza, intimidación a otros, inicio de peleas físicas, uso de armas que puedan causar daño físico a otros, crueldad física, robo...
- Comportamiento no agresivo que causa daño o destrucción de la propiedad: Provocar deliberadamente incendios, destrucción de propiedades de otra persona...
- Fraudes o robo: Violentando casas, automóviles de otros, mentiras para conseguir favores o evitar obligaciones, robo de objetos...
- Violaciones graves de las normas: Fugarse de casa a pesar de las prohibiciones, hacer novillos en la escuela...

Si se produce en la adolescencia no se presentan antes de los 10 años.

- Trastorno negativista desafiante:
Es un patrón recurrente de comportamientos negativista, desafiante, desobediente, hostil, dirigido a las figuras de autoridad. Expresa terquedad, resistencia a las órdenes y negociación de los adultos. Se manifiesta casi siempre en el ambiente familiar.
Se caracteriza por los siguientes síntomas teniendo que darse por lo menos 4 de éstos durante al menos 6 meses para diagnosticarlo:

- Accesos de cólera, discusiones con adultos, desafiar o negarse a cumplir las normas de los adultos, llevar a cabo actos que molestarán a otros, acusar a otros de su comportamiento, resentido, rencoroso, vengativo...

Se suelen manifestar en interacciones con adultos a quienes conoce. Suelen justificar su comportamiento como una respuesta a exigencias o circunstancias no razonables. Los síntomas se observan en varones donde en los años escolares tienen un temperamento problemático. Durante los años escolares puede haber baja autoestima, baja tolerancia a la frustración, consumo precoz de alcohol, tabaco o sustancias ilegales.

Es más prevalente en familias donde los cuidados del niño quedan relegados a otros cuidadores, practicas educativas duras o incoherentes.

En la adolescencia son muy frecuentes algunos de estos comportamientos siendo transitorios con lo que hay que tenerlo en cuenta a la hora de diagnosticar a la ligera.

TRASTORNO DEL CONTROL DE IMPULSOS NO CLASIFICADOS EN OTROS APARTADOS:

La característica esencial es la dificultad para resistir un impulso, una motivación o la tentación de llevar a cabo un acto perjudicial para la persona o para los demás. En la mayoría de estos trastornos el individuo percibe una sensación de tensión o activación interior antes de cometer el acto y luego experimenta placer gratificación o liberación al llevarlo a cabo. Después de este acto no existe remordimiento ni culpa.

- Trastorno explosivo intermitente:
Aparecen episodios aislados de dificultad para controlar los impulsos agresivos desproporcionado a la intensidad del estresante que lo precipite, que da lugar a violencia o destrucción de la propiedad.

TRASTORNOS ADAPTATIVOS:

Se caracteriza por síntomas emocionales o comportamentales en respuesta a un estresante identificable. Deben presentarse durante 3 meses después del inicio del estresante. Se expresa mediante un malestar. El estresante puede ser un acontecimiento simple o múltiple.

TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD:

Es un patrón permanente e inflexible de experiencia interna y de comportamientos que se apartan de las expectativas culturales, tiene su inicio en la adolescencia o principios de la edad adulta. Es estable a lo largo del tiempo y supone malestar y prejuicios para la persona.
Los rasgos de personalidad son patrones persistentes en la forma de percibir, relacionarse y pensar sobre el entorno y sobre uno. Se manifiesta en una amplia gama de contextos sociales y personales.

- Trastorno paranoide de la personalidad:
Patrón de desconfianza y suspicacia que hace que la persona interprete maliciosamente las intenciones de los demás. Dan por hecho que los demás quieren aprovecharse de él, le van a hacer daño o engañar.

- Trastorno antisocial:
Es un patrón de desprecio y violación de los derechos básicos de los demás o reglas o normas sociales apropiadas para la edad. El engaño y la manipulación son características centrales en este trastorno. No logran adaptarse a las normas sociales respecto a un comportamiento legal.

Para ser diagnosticado la persona debe tener como mínimo 18 años y tener historia de algunos síntomas antes de los 15 años.
   
Se caracteriza por perpetuar actos que son motivo de detención, como destrucción de la propiedad, robar o dedicarse a actividades ilegales, engañar o manipular, mentir, impulsividad... No tienen en cuenta las consecuencias, no son capaces de planificar el futuro, irritable, agresivo, insensibles, autosuficientes, fanfarrones, peleas repetidas, despreocupación por la seguridad demostrado en su conducción temerosa, pueden dedicarse al consumo de sustancias, irresponsables... La falta de empatía, la arrogancia y el encanto superficial también son característicos de este trastorno.

Cambian repentinamente de trabajo, de residencia o de amistades, están desempleados aun teniendo posibilidad de trabajar, absentismo laboral, deudas por irresponsabilidad económica, suelen tener muchas historias de acompañantes sexuales. No tienen remordimientos y culpan a sus víctimas de ser tontos.

Todos estos trastornos provocan deterioro significativo en las actividad social, académica o laboral.

NIVELES DE INTERVENCIÓN:

-    Intervención preventiva: Su objetivo no es sólo prevenir el comportamiento desadaptado o las consecuencias, sino también proporcionarle un ambiente satisfactorio para que pueda desarrollar sus capacidades individuales. Se trataría de intervenir cuando está en peligro, antes de que se produzca una conducta que suponga una amenaza. Está dirigida a su contexto de socialización.

-    Intervención en la situación como respuesta a las demandas del inadaptado: Cuando se manifiesta una conducta desadaptada. Se trata de intervenir respondiendo a las demandas del joven, proporcionándole alternativas de vida dotándole de un ambiente normalizado.

-    Intervención recuperativa: Esta supone un fracaso previo en los anteriores niveles, ya que aquí se encuentra en una situación donde se formaliza el contacto con instituciones de control. Es más difícil el éxito.

MEDIDAS PREVENTIVAS:
 
El concepto de prevención se utiliza para designar las actuaciones orientas a minimizar el alcance, severidad de la delincuencia o para evitar que se produzca o repita, es decir, cualquier acción dirigida a que el delito afecte a las menos personas posibles o que la gravedad de los incidentes sea menor.

Cuando se habla de prevención se piensa en acciones planificadas desde el Estado, pero también comprende medidas surgidas desde la comunidad, instituciones, asociaciones, iniciativas particulares...

- PREVENCIÓN PRIMARIA:
Se trataría de evitar que se den las variables sociales y las situaciones personales que posibilitan el inicio de la carrera delictiva. Intenta anticiparse a la formación de estructuras tanto en el individuo como en la comunidad-sociedad favorecedoras del proceso delictivo. Es una fase preinicial a la carrera delictiva. Aquí se incluyen acciones como manejo adecuado de la violencia en los medios de comunicación, dureza de las leyes, mayor presencia policial, sensibilización pública...

- PREVENCIÓN SECUNDARIA:
Se centra en el inicio de la carrera delictiva. Actuará sobre el individuo, situaciones y factores en los que se detecta riesgo de inadaptación o de delincuencia. Operativamente se trataría de detectar conductas con riesgo delincuencial, adoptar los refuerzos necesarios para evitar su fortalecimiento mediante programas o planificación a nivel individual o comunitario. Acciones como disminuir el fracaso escolar, reducir el paro y la precariedad en el trabajo, aunar el control social con la oferta de posibilidades y alternativas para la inserción social... forman parte en esta fase preventiva.

- PREVENCIÓN TERCIARIA:
Esta fase del proceso preventivo tiene más de corrección y tratamiento. Incide ya sobre conductas concretas de desamparo, conflicto e inadaptación (como por ejemplo buscar soluciones alternativas a la cárcel).
  
González E. (1996): Menores en desamparo y conflicto social.

A la hora de evaluar los programas de prevención aparecen algunas dificultades:
- Dificultades propias de medir la delincuencia.
- Controlar la incidencia de factores externos a la política de prevención que se llevan a cabo.
- Efecto de desplazamiento que se produce cuando la actuación política consigue cambios en alguna actividad delictiva puntual pero no disminuyen su incidencia.

Desplazamientos que pueden ser:
- Temporales: Los delitos se desplazan en el tiempo.
- Espaciales: El delito se desplaza de barrios.
- Tácticos: Los métodos cambian.
- Funcionales: Existen distintos tipos de delitos.

Algunas medidas preventivas podrían ser:

- Solicitar el cumplimiento de los códigos éticos que regulan los programas televisivos debido a su influencia y a su configuración de modelos violentos.
- La prevención debería ser anterior a la manifestación de las conductas delictivas. Por ello es necesario hacer una precoz detección de los casos y grupos de riesgo.
- Desarrollar políticas de protección a la familia que garanticen la adecuada atención a la adolescencia.
- Los profesionales en contacto con la adolescencia deben tener información para poder participar en las estrategias de prevención. El contacto de estos profesionales con los grupos de adolescencia en su entorno social más inmediato, así como que éstos participen en actividades socioculturales es una eficaz medida de prevención (educadores/as de calle, animadores socioculturales, profesores, monitores...).
- Coordinar las distintas redes de servicios de atención social a la adolescencia.
- Diseñar programas educativos que favorezcan el respeto, la convivencia y adquisición de competencia social.

Existen distintas formas de prevenir según se centre en el delincuente, víctimas, población en general o en las oportunidades de cometer el delito. Veamos algunas:

PREVENCIÓN DE BASE SOCIAL DEL DELITO: Busca paliar el impacto negativo de los cambios y desigualdades socioeconómicas, o bien incidir en las actitudes y comportamientos de la población ya sea a través de instituciones de socialización o bien a través de programas específicos.

- Objetivo: Incidir en las causas sociales del delito como desigualdad, marginación, exclusión... Entrarían en juego distintas políticas familiares, escolares, de juventud, de salud, de empleo o de vivienda y urbanismo. En todo caso tendrían un papel destacado los servicios y trabajadores sociales.
- Dificultades: Es costosa y los programas sociales suelen estar orientadas a cubrir carencias sociales y no para combatir el delito.


PREVENCIÓN BASADA EN EL DELINCUENTE: Suele centrarse en los colectivos ya delincuentes o en poblaciones de riesgo.

- Objetivo: Dar apoyo social al delincuente, reintegrarlo a la comunidad, mínimo uso del sistema penal, dar una sentencia adecuada a cada problema...
- Dificultades:
- Muchos delincuentes no se detectan, no pudiendo actuar sobre ellos.
- La dificultad varia según el tipo de delincuente.
- Los factores más importantes de integración dependen de la comunidad.
- Es difícil realizar el seguimiento.
- Crítica: La reincidencia es alta.

PREVENCIÓN BASADA EN LA VICTIMA:

- Objetivo:
- Enseñar a la víctima a protegerse y tener hábitos de seguridad.
- Identificar poblaciones de riesgo.
- Dificultad: Las víctimas potenciales son muchas y poder identificar a las personas de riesgo es difícil.
- Critica: Se aumenta el sentimiento de inseguridad.

PREVENCIÓN SITUACIONAL: Prevención basada en la teoría del control. La idea es incidir en los espacios, contextos y situaciones donde se produce el delito.

- Objetivo: Tiene tres principios básicos:
- Incrementar el esfuerzo necesario para cometer el delito.
- Minimizar las recompensas del delito: Reduciendo el atractivo del objetivo.
- Aumentar las probabilidades de ser detectado: Aumentando la vigilancia.
- Dificultades:
- Es necesario estudiar caso a caso.
- Existe el riesgo de desplazamiento de la delincuencia a lugares, objetivos y medios.
-Critica: Es un control poco selectivo ya que no diferencia entre delincuentes y no delincuentes.
- Ventajas:
- Mejora las explicaciones sobre el delito y sobre las personas que cometen delitos y por qué hay tanto delito y por qué cuesta tanto reducirlo.
- Idea más realista y menos estigmatizada del delincuente: La mayoría de las personas que cometen delitos no son profesionales aunque hayan tenido un traspiés.
- Posibilita prevenir la delincuencia actuando sobre le entorno físico.
    
      (Andrew Ashworth, Sentencing and Criminal Justice).

La capacidad de prevenir el delito también depende de la policía. Existen dos modelos organizativos de policía:
- Modelo racional-burocrático: La ley y su cumplimiento tienen el papel importante. El policía pasa a ser un funcionario que aplica la ley. Este modelo favorece actuaciones más represivas y sancionadoras, considera la población como fuente potencial de problemas y las clases bajas son consideradas como colectivos propensos a conductas ilegales. Se pone más énfasis en el comportamiento delictivo que en la persona.

- Modelo comunitario: El papel importante lo tiene la comunidad. Sería el intento de transformar a la policía de reactiva en preventiva, aumentando la eficacia de la lucha contra el delito.
Características:
- Es necesario contar con la ayuda de la población en la lucha y el mantenimiento del orden.
- La policía debe asumir como función principal prevenir la delincuencia.
- Se fomenta un estilo de trabajo más informado.
- La prioridad seria mantener el orden por encima de aplicar la ley.
- Los agentes pasan mucho tiempo entre la comunidad.
Dificultades: Las ciudades que mejor toleran este modelo son las pequeñas, con población homogénea y nivel social medio. En ciudades grandes la masificación y el anonimato favorecen que se escape al control policial.

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